Fecha de emisión: 30 mar, 2020

Los Caminos de Santiago del Norte Peninsular. Camino de Liébana

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Los Caminos de Santiago del Norte Peninsular. Camino de Liébana

HISTORIA

LOS CAMINOS DE SANTIAGO DEL NORTE PENINSULAR

El Camino de Santiago del Norte es una de las rutas históricas de todas las que forman parte de esta peregrinación ancestral. Ésta en concreto, es una de las más utilizadas por los peregrinos europeos para llegar a Compostela y visitar la tumba del Apóstol Santiago.

Este “camino” cruza todo el norte de España, siguiendo la cornisa cantábrica desde Francia hasta Galicia.

El Camino de Santiago Norte multiplica variantes para sortear las riberas y entrantes de mar, hasta que alcanza el interior gallego.

Correos desde hace años, dedica un carné a esta ruta, este año en concreto, a su paso por San Vicente de la Barquera y San Toribio de Liébana.

El primero de los sellos tiene como motivo la Iglesia de Santa María de los Ángeles de San Vicente de la Barquera. Declarada Bien de Interés Cultural en el año 1931, domina toda la villa y está rodeada por una muralla en la que se puede ver la conocida como “puerta de los peregrinos”, aquella por la que las personas que realizan la ruta jacobea deben pasar al hacer su recorrido. Esta iglesia es uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura gótica en Cantabria y uno de los símbolos del Camino de Santiago del Norte.

El segundo de los sellos está dedicado a la Iglesia de Santo Toribio de Liébana. No todos los Caminos de Santiago llevan hasta el Apóstol. Algunos, como este, se bifurca y se convierte en el Camino Lebaniego, una vía de peregrinación jacobea mediante la que es posible ganar las mismas indulgencias que se si llegara a Compostela pero sin salir de Cantabria.

En el monasterio de San Toribio se conserva una de las reliquias más importante de la cristiandad: el mayor trozo conocido de la Cruz de Cristo. Por este motivo,

muchos de los peregrinos que viajaban hacia Santiago de Compostela por el Camino del Norte se desviaban para tocar o besar el madero en el que se clavó a Cristo. Desde el momento en el que el papa Julio II otorgó el privilegio a Santo Toribio de Liébana para que celebrara su propio Año Jubilar son muchos más los que escogen esta ruta.